Dos detenidos por intentar robar en un kiosko de la Once

 

ONCE

Agentes adscritos a la Ertzain-etxea de Irun arrestaron ayer de madrugada a dos varones, uno de ellos de 20 años y el otro un menor de 14 años, este último con antecedentes delictivos, acusados de un delito de robo con fuerza en grado de tentativa. Los autores habían tratado robar en un kiosko de la Once situado en la plaza de Urdanibia de la citada ciudad, provocando diversos daños en dicha cabina.

 

 

Los hechos tuvieron lugar sobre las tres de la madrugada de ayer, lunes, en la plaza Urdanibia de Irun. A esa hora, una patrulla de la Ertzaintza que realizaba labores de seguridad ciudadana, detectó la presencia de dos individuos que presuntamente estaban tratando de forzar el acceso a un quiosco de la Once. Los autores habían causado ya daños en la puerta y provocado la rotura de un cristal, pero al verse sorprendidos por el recurso policial, trataron de huir a la carrera pero pudieron ser interceptados. Se trataba de dos jóvenes, uno de ellos de 20 años de edad y un menor de 14 años.

 

Los ertzainas ocuparon al menor una navaja que presentaba la hoja partida y al inspeccionar el quiosco que había sido objeto del robo, hallaron la punta del filo de dicha navaja incrustada entre las ventanas de la citada cabina. Ambos eran detenidos acusados de un delito de robo con fuerza. Tras ultimar las diligencias correspondientes, el joven menor de edad era puesto a disposición de sus padres.

 

Por otro lado, agentes de la Ertzaintza arrestaron ayer lunes por la tarde en Irun a un varón de 38 años, con antecedentes delictivos, acusado de la sustracción de dos ordenadores portátiles de un centro comercial de la ciudad. Artículos valorados en cerca de mil euros. El primer hecho delictivo se produjo el pasado viernes, cuando el autor se apoderó de uno de los portátiles, al que retiró el precinto e inutilizó el sistema de alarma, logrando así sustraerlo y salir del citado centro comercial con el artículo escondido dentro de su ropa. Sin embargo la sustracción pudo ser detectada por los responsables de seguridad y ayer lunes su presencia en el establecimiento fue nuevamente advertida por los vigilantes. Mediante el mismo modus operandi, el autor se apoderó de otro ordenador portátil, aunque en esta ocasión la secuencia había sido seguida de cerca y fue retenido cuando trataba de abandonar el establecimiento con el citado artículo escondido bajo el jersey. Una patrulla de la Ertzaintza le arrestó bajo la acusación de un delito de hurto.  Al detenido se le ocuparon unos alicates y otros efectos utilizados para desactivar los sistemas de alarma de los productos referidos.